Matamoscas.

 

acaban de anunciarlo oficialmente:

las moscas son ángeles

y los ángeles son moscas.

 

100 generaciones matando ángeles

a capirotazos

y lo acaban de anunciar

son ellas los ángeles,

los enviados de dios,

trayendo la buena nueva

junto a las vacas,

tras el azúcar,

contra las ventanas,

o pegadas en rulos de pegamento hasta la muerte.

 

discutamos el sexo de las moscas,

escuchemos los zumbidos de los ángeles.

escuchemos trompetas celestiales,

discutamos miel, azúcar, y mierda.

 

si hubieran podido hablar

nos lo hubieran dicho a gritos:

somos nosotras los ángeles

no esos ridículos impostores mofletudos de los cuadros,

somos nosotras las de las flechas y el amor,

nosotras, posadas en los labios de los niños hambrientos,

somos los angelitos a los que tanto adoráis.

nosotras, blancas, impolutas y celestiales

somos exterminadas espachurradas aniquiladas

con vuestra pericia nacional en el uso del matamoscas

en las aburridas siestas de los veranos infinitos de España.

 

somos nosotras los ángeles,

los enviados,

lo acaban de anunciar oficialmente

y lleváis 100 generaciones

matándonos a capirotazos.

 

las moscas dicen que son ángeles,

que el paraíso es oscuro y pegajoso y eterno

como una tarde de verano llena de zumbidos.

 

los pintores se equivocaban:

las moscas son ángeles

y los ángeles son moscas,

acaban de anunciarlo,

y ya es oficial.