Todos durmiendo.

Mira dormir a tus seres queridos,
a los presidentes del gobierno,
recuerda tus ex novias dormidas,
a los gatos en el sofá,
imagina
a quien se te ocurra,
a todos
durmiendo.

No tenemos la seguridad completa
de si duermen
o se hacen los dormidos.
No quieres despertarlos para comprobarlo,
es más, qué vas a comprobar,
nada puedes comprobar;

en los cementerios tienen toda esa tierra encima
y esas pesadísimas piedras;
es más fácil pensar que están realmente muertos
que pensar que simplemente se hacen los muertos.
Casi con toda seguridad están muertos.

Pero mira a tus ex presidentes del gobierno dormidos en el sofá,
a tus ex novias, a tus gatos queridos,
qué vas a comprobar,
nada puedes comprobar.

Y también es posible, porqué no,
que ahora, ahora mismo,
todos esos dormidos
se estén haciendo los despiertos:
virtuosos
que reproducen a la perfección su papel de despiertos
pero en realidad lo que están es dormidos;

es cierto que eso requiere más talento que lo contrario:
debe ser más fácil hacerse el dormido estando despierto
que hacerse el despierto mientras estás dormido;

talento, dedicación, concentración,
quizá horas de ensayo,
a saber qué,
pero claramente hace falta algo más.

Igual estáis
todos
durmiendo,

ex novias, ex presidentes,
gatos y todos mis seres queridos,
que por las calles andan,

nada puedo comprobar,
pero estaremos seguro de acuerdo
en que no es difícil admirar
a tanto
virtuoso durmiente,
falsamente despierto.